El caos de entrar y salir de las escuelas


Mañana, mediodía y tarde, una desorganización absoluta.

A diario la entrada y salida de las escuelas de nuestra localidad es un verdadero desafío, principalmente para los alumnos. El desorden existente, por la falta de conciencia por parte de los alumnos, padres y de los conductores que transitan la zona hacen que un accidente grave sea inminente.

El desprecio por la vida se ve a diario. Basta con detenerse a observar el ingreso de los chicos de la Escuela Privada o del San Pedro cualquier mañana para ver como los autos y camionetas importadas transitan negligentemente las calles a gran velocidad. La Avenida Eva Perón (ex Sevilla) y la Calle 359 son circuladas velozmente y en la mayoría de los casos no respetan ni los semáforos. En la esquina de la escuela N°6, 304 y 365 sucedieron graves accidentes y hace tiempo que se solicita un semáforo allí.

El estacionamiento frente a los colegios es otro de los temas que deberían ser reordenados. La vorágine en la cual vivimos hace que se estacione en cualquier lugar para ganar un segundo más, sin tener en cuenta la zona reservada para los micros y combis escolares e incluso ubican los vehículos en doble fila.

El frío y los días de lluvia potencializan las posibilidades de lamentar un hecho lamentable.

Pero no solo los conductores son culpables del caos reinante. Los peatones, entiéndase alumnos y padres, cruzan las calles sin respetar esquinas, ni semáforos peatonales.

La municipalidad y la policía de tránsito deberian hacerse presente en los diferentes establecimientos para organizar el descontrol y colocar reductores de velocidad en las esquinas de los colegios para “obligar” a los vehículos a reducir la velocidad.

Conjuntamente debería hacerse una campaña de educación y seguridad vial en las escuelas para concientizar a los ninos.

Eduquemos a nuestros hijos con el ejemplo.

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